No son caminos separados, sino formas interconectadas de relacionarse con el mundo:
un movimiento que va desde la atención interior hacia la relación con los demás hasta la experiencia compartida.
El crecimiento espiritual, la conexión y la conciencia son consecuencias naturales de las actividades en estas tres áreas, vividas en Resonare.
ESCUCHAR, AFINAR y RESONAR